Menos inversiones previstas, tendencia al corto plazo y al "compre nacional", falta de fuentes de financiamiento y preocupación sobre los efectos de la inflación, las restricciones a las importaciones y la disminución o quita de subsidios a servicios públicos se destacan como rasgos salientes en esta segunda medición, que muestra señales de alarma entre quienes planifican invertir en los próximos meses.