Novedades

Consultoría en gestión para la PyME: Que lo urgente no prevalezca sobre lo importante

Frente a un segundo semestre 2018 que podría ser un tanto más adverso para las PyMES, las empresas pequeñas y medias, en el contexto en el cual se desenvuelven, estarán obligadas a hacer una lectura inmediata de forma tal de procurar tomar medidas que les permitan seguir desarrollando su modelo de negocio. 

Si bien estamos inmersos en un contexto de gran volatilidad de los mercados, nuevos marcos regulatorios que las afectaran en el corto plazo, será necesario que las PyMES se apoyen en servicios que le permitan diagnosticar y evaluar las distintas áreas del negocio haciendo foco en los temas importantes a pesar de las urgencias que hoy les impone la gestión del día a día donde pareciera que la planificación ya no encuentra lugar, a priori; por la necesidad de supervivencia misma. 

Desde Mision PyME queremos compartir algunos puntos sobre los cuales hacer foco para poder mejorar la gestión y no perder el norte: 

Basados en la contabilidad que es una herramienta que bien utilizada puede aportar grandes ventajas a la gestión de una Pyme (busca incrementar sus operaciones paulatinamente, aunque en ocasiones sea relegada o desconocida por muchos, temida e incluso subestimada). La contabilidad permite ahorrar tiempo, evita sobrecostos y permite detectar tempranamente los imprevistos, aunque a simple vista se considere una sobrecarga operativa por el hecho de tener que definir ciertos procesos regulares para poder obtener la información para la gestión en la toma de decisiones. 

Hoy toda PyME debiera hacer un alto y revisar el flujo de información sobre los datos del ejercicio 2018, para replantear el horizonte, medir los riesgos y poder tomar las decisiones oportunas que impactaran seguramente sobre diversas areas de la empresa como podrían ser las de finanzas, la comercial, y las de costos fundamentalmente. 

Hoy es momento de revisar las políticas de compra y tratar de generar “márgenes de entrada” comprando de contado al mejor precio negociado posible.

Es imprescindible evaluar el costo de financiamiento tradicional y evaluar otras alternativas como la gestionar cobranzas y pagos a proveedores, e inclusive evaluar la posibilidad de acceder al Mercado de Capitales, actualmente con el dictado del nuevo marco regulatorio para PyMES se abren nuevas oportunidades para emitir obligaciones negociables o acudir al descuento de cheques diferidos en la bolsa, son opciones que deberían evaluarse a la luz del nuevo marco normativo. 

En línea con los nuevos marcos regulatorios el “Factoring” ayudará a las PyMES que le venden a a grandes empresas y que podrán descontar sus facturas para hacerse de los fondos líquidos en el corto plazo, actualmente en muchos casos terminan cobrando a mas de 90 días, y con cero margen de negociación. Si bien aún falta gran parte de la reglamentación para poder implementarlo, en el corto plazo la PyME ya no tendrá que financiarse con el descuento de los cheques de pagos diferidos. 

En procesos inflacionarios la gestión inteligente de políticas de stocks puede hacer la diferencia, por lo cual es momento de revisar las políticas existentes y analizar si en el corto plazo no habrá que rediseñarlas. 

Sería recomendable establecer un programa que tienda a la racionalización de los costos basado en cuatro acciones: rediseño, renegociación, reducción y eliminación llegado el caso. Estas acciones permitirán mejorar la productividad en momentos donde la rentabilidad viene cayendo abruptamente en los últimos meses. 

Además dependiendo de los resultados que estemos proyectando para el año fiscal, y teniendo en cuenta que si manejamos stocks dolarizados esto tendrá una gran incidencia en las existencias finales de la empresa; deberemos revisar también si es momento de poder solicitar reducciones de anticipos, certificados de no retención en los impuestos nacionales y/o provinciales de manera de ayudar a la gestión financiera y lograr mayor flujo de efectivo para poder utilizarlo entre otras cosas como capital de trabajo. 

En este contexto tan desafiante y en constante evolución, las empresas deben desarrollar los mecanismos suficientes para acercarse lo máximo posible a sus clientes, entender sus necesidades y brindarles soluciones que aporten valor. De acuerdo con este enfoque, la empresa desarrolla sus actividades acorde con un modelo de gestión orientado al cliente. Al comprender la realidad actual de los mercados, la necesidad de contar con una política de Marketing y Ventas adquiere vital importancia para el logro de los objetivos y el desarrollo de la empresa.  

Seguramente el área comercial deba enfocarse en momentos como los actuales en revisar a quien se vende de manera de poder evitar futuras incobrabilidades, no menos importante en momentos donde la cadena de pagos se resiente y además el costo de financiarse con capital de terceros se vuelve casi prohibitivo para la PyME.

2770.jpg