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Revalúo impositivo, una oportunidad para considerar

Revalúo impositivo, una oportunidad para considerar 

Las empresas deberán proyectar la conveniencia de su aplicación. Es una herramienta establecida en la Ley 27.430 con la intención de mitigar el efecto inflacionario que por muchos años soporta nuestro país, aunque debiendo tributar para ello.

Por: FRANCISCO SCHWEIZER (*) 

Pasan los días y la inflación parece no detenerse. Los costos de las Pymes aumentan, pero no siempre contamos con la posibilidad de trasladar tal incremento a nuestro producto. Queremos modernizar nuestras máquinas, equipos e infraestructura, pero el costo fijo que ello genera es inmensurable. Queremos trasladar nuestra fábrica u oficina a otro sitio, y el resultado producto de la venta deviene muy superior al real, haciendo inviable la operación.  

De todos modos, eso no es nuevo. Hace ya varios años que venimos sufriendo la situación. La diferencia es que hoy podemos hacer algo al respecto, para -en algún aspecto- neutralizar el impacto negativo que acarrean estas operaciones. ¿A qué me refiero con ello? A la opción de Revalúo Impositivo.  

A continuación trataremos todas las ventajas que el mismo puede traer aparejado, a fin de contar con una idea clara de los motivos por los cuales conviene optar por el revalúo.  

Previamente les propongo que veamos un ejemplo con el objeto de aclarar el panorama actual. Supongamos que en el año 1998 adquirimos el inmueble en el cual desarrollamos nuestra actividad. Transcurridos 20 años, en 2018, por cuestiones de tamaño, modernización, etc. 

Nos vemos obligados a buscar otro lugar que se adecúe a nuestras necesidades de negocio. Pues bien, salvo que hayan transitado muy buenos años y cuenten con un ahorro formidable, para ello debemos previamente vender el inmueble en el que nos encontramos, para luego con dicho dinero poder adquirir una nueva oficina. 

La venta del inmueble obviamente la realizaremos a valor de mercado, pero ¿cuál es el problema? El problema es que nuestro costo computable se encontrará a valor histórico, es decir ¡al importe que pagué hace 20 años! (tendiendo así a cero). Esto provocará que nuestro resultado impositivo sea enorme, dado que nada tiene que ver el valor actual de un inmueble, con su valor de hace 20 años. Eso mismo sucede con cualquier otro bien de nuestra compañía que deseemos reemplazar o simplemente vender.  

Desde ya que esto actúa como una gran traba al reemplazo, modernización o hasta al crecimiento de las compañías. Pero como he mencionado al principio, hoy contamos con una oportunidad única para sortear esta barrera y poder computar el costo actualizado de los bienes en cuestión. 

Qué ofrece el revalúo 

Con el revalúo impositivo se propone la recomposición del patrimonio de empresas o individuos residentes en Argentina. Lo que se permite revaluar son los bienes situados o utilizados económicamente en el país, que estén afectados a la obtención de ganancias gravadas. 

Para eso, el bien debe haberse incorporado al patrimonio con anterioridad al 29 de diciembre de 2017. Para los bienes adquiridos con posterioridad entrará en juego otro instituto, el de actualización impositiva prevista en la ley del Impuesto a las Ganancias. Un punto importante aquí y muy beneficioso es que el hecho de revaluar un bien me habilita a poder actualizarlo a partir del 2018 de acuerdo a la ley de Ganancias, en base a la variación del IPIM (índice de precios internos al por mayor). En cambio, los bienes no revaluados no podré actualizarlos, debiendo mantenerlos a su valor histórico. 

¿Cuál es el costo de acceder a este beneficio? Se ha establecido un impuesto especial con una alícuota que oscila entre el 5% y el 15% dependiendo del tipo de bien, pudiendo cancelarlo en un plan de hasta 9 cuotas para el caso de las Pymes registradas con certificado vigente, con un interés del 1,5% sobre saldos. 

Asimismo, otro "costo" del revalúo surge si se pretende enajenar el bien revaluado dentro de los dos primeros años. En este sentido, si se vende en el ejercicio siguiente a aquel en el cual se efectuó el revalúo, no se permite computar como costo el 60% del importe del revalúo. De hacerlo en el ejercicio subsiguiente, tal limitación sería del 30%.  

Las empresas constructoras que opten por el revalúo contarán con la posibilidad de revaluar los inmuebles bienes de cambio que posean, y asimismo no les será de aplicación la limitación respecto de su venta en los primer dos años. 

Con lo cual, lo importante aquí es analizar y comparar el costo-beneficio que obtengo por ingresar al revalúo impositivo. Para ello recomendamos poner en la balanza todos los beneficios que pudiera traerme este mecanismo (mayor costo computable al momento de la venta, mayores amortizaciones, estados contables más "transparentes", habilitación de la futura actualización de los bienes, mejores condiciones para acceder a un crédito, etc.) junto con todos los costos asociados al mismo. 

En definitiva, lo que se pretende es realizar un análisis económico financiero que permita comparar el valor actual de los futuros ahorros con el pago del impuesto especial, como así también la tasa interna de retorno de la ganancia que implica el ejercicio de la opción a futuro.  

Esta oportunidad es por única vez y con carácter excepcional, pudiendo ejercerse de acuerdo al siguiente cronograma: 

Cabe destacar, que la Administración Federal de Ingresos Públicos se encuentra facultada para extender el plazo detallado en el cuadro precedente hasta en 60 días corridos, para los cierres de ejercicio Diciembre 2017 a Marzo 2018 inclusive. 

(*) Gerente del Departamento de Asesoramiento Fiscal, en SMS - San Martín, Suarez & Asociados.

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