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El tiempo de ser transparente

La agenda de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (ODS) ha generado nuevos mandatos éticos para intensificar las contribuciones de las empresas al combate de la triada pobreza/desigualdad /cambio climático y deterioro ambiental del planeta. El ODS 16 menciona explícitamente la meta de `Crear instituciones eficaces, responsables y transparentes a todos los niveles`. Este mandato refleja el creciente interés de las empresas en pensar y definir sus estrategias de sustentabilidad, teniendo como referencia la agenda de los ODS. Esto significa salir de acciones puntuales para avanzar hacia una gestión profesional que minimice los impactos negativos del negocio.  

También requiere una ardua tarea en términos de Management con el fin de mover a la Gerencia de Sustentabilidad desde la periferia hasta el centro del negocio.  

El proceso estará completo solo si suma uno de los desafíos centrales de la gestión sustentable: la definición de métricas de valor para el negocio. Cómo hacer tangible lo intangible, cómo mostrar los verdaderos impactos de una organización en términos económicos, productivos, sociales, humanos, ambientales y de innovación.  

Es necesario brindar información a los inversores para la toma de decisiones, pero también medir y comunicar a los distintos grupos de interés el desempeño económico, social y ambiental de la organización. En ese sentido, los reportes de sustentabilidad basados en la metodología de la Global Reporting Iniciative conectados a ISO 26.000 y los Principios de Pacto Global, continúan siendo adoptados por cada vez más empresas en la región. Es precisamente en estos momentos del año cuando la mayor parte de las empresas argentinas emite sus reportes de sustentabilidad como una rendición de cuentas sobre sus contribucione. 

Los recientes casos en América Latina de corrupción empresarial y de ocultamiento de impactos ambientales significativos, impulsan aún más a las empresas a rendir cuentas y transparentar la gestión. La calidad de la información pasa a ser el aspecto esencial para la credibilidad de un reporte de sustentabilidad, así como la sensatez de toda empresa para informar sobre aquellos aspectos más controvertidos de su gestión. 

Un interrogante de los gestores de la sustentabilidad es quiénes leen los reportes. Las empresas aún son poco proactivas en comunicar a los distintos grupos de interés con una estrategia planificada.  

Si queremos empresas eficaces, responsables y transparentes, las decisiones de negocios deberán transitar por los intrincados caminos de la producción limpia, el consumo responsable, la gestión de residuos, la inclusión de la mujer, el trabajo decente, el cuidado de empleados y comunidades, entre otros.  

Poder medir con precisión y rendir cuentas son aspectos esenciales de esta nueva ética del cuidado que llama a los negocios a comprometerse y trabajar activamente por el bienestar y la armonía en cada rincón del planeta, con el valor de la persona y la preservación del planeta como ejes.

FUENTE: El Cronista

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